Un curso escolar marcado por los recortes

Decir que el curso escolar que comienza está marcado por los recortes no es decir nada nuevo ya que llevamos varios con esa marca, desde el 2008 en que el “experimento” comenzó en la Educación Infantil 0 – 6; con el aumento de ratio, disminución de personal, y cambio de modelo de financiación (aumento de costes para las familias).

Lo nuevo del curso que comienza es que los “recortes”, el desmantelamiento de lo público, afectan a todo el sistema educativo público, etapas obligatorias y no obligatorias, incluida la universidad. Es la primera vez desde que aparecen las instituciones democráticas en nuestro país que los gobiernos de la derecha en el Ministerio de Educación y en la mayoría de las comunidades autónomas y ayuntamientos toman y apoyan medidas masivas de destrucción de un servicio público que soporta un derecho básico y fundamental para los ciudadanos, cual es la educación a lo largo de toda la vida, pero también comprometen el futuro del país, su desarrollo y modernidad, su competitividad y la calidad democrática que como sociedad necesitamos.

Desde el Partido Socialista de Madrid (PSM-PSOE) no nos cansaremos de denunciar todos y cada uno de los recortes, los que hace el M.º de Educación y los de la Comunidad de Madrid, que en su ultraliberalismo casposo multiplica los del gobierno central. Ejemplo claro fue el curso 20007-08, cuando aún no se hablaba de la crisis, es más la presidenta Aguirre presentaba a Madrid todos los días como la “locomotora del país”, decidió a través de la Consejería de Educación privatizar gran parte de la Red Pública de Escuelas Infantiles y Casas de Niños, además de aumentar la ratio de 16 niños por aula a 20 en el grupo de 2 años, y aumentar la cuota el 100% a las familias con menos poder adquisitivo.

El argumento dado entonces no fue la crisis sino que “las familias tienen dinero, que paguen, porque este nivel no es obligatorio”, afirmación de la directora general, este ha sido de nuevo el argumento en el pasado mes de junio, cuando a las familias con niños más pequeños, los de 0 a 1 año se les ha subido la cuota un 175%. ¡Ahora sí es por la crisis!

Hoy la denuncia que hacemos es más global, lo que empezó en la Educación Infantil 0-6 se ha generalizado; en Infantil y Primaria se ha aumentado la ratio, se ha reducido el cupo de profesores, han desaparecido las ayudas para los libros y material escolar, las becas de comedor y la asignación para el mantenimiento de los centros.

En Secundaria vivimos intensamente el conflicto el año pasado, y éste nos enfrentamos a más de lo mismo; recortes sobre recortes. Lo nuevo quizás sea la universidad, las escuelas de idiomas, los conservatorios y la Formación Profesional, que si bien habían tenido recortes de fondos y de personal, nada comparado con lo de este curso, que carga sobre los docentes y las familias todo el coste de la incompetencia de la administración para gestionar el Sistema Educativo Público, y su modelo ideológico en el que están ausentes conceptos como la solidaridad, e igualdad de oportunidades, lo que prima es el individualismo, “sálvese el que pueda” y la meritocracia ligada claro está a las clases más favorecidas.

Estamos pues ante un cambio de modelo de sociedad dirigidos por unos gobiernos central y autonómicos que enmascaran las decisiones de desmantelamiento del Sistema Educativo Público con la crisis que la mayoría de los ciudadanos no hemos provocado. Y no es verdad que sean estas medidas las únicas que se pueden tomar, de hecho el dinero que se quita a la educación pública se le da gratuitamente al sector privado, sea o no mediante conciertos. ¿Es acaso más eficiente la gestión privada de la educación que la pública?. Rotundamente no. ¿Entonces? Pues de lo que se trata es que sus amigos, los de Esperanza Aguirre hagan negocio.

Es además contradictoria esta política de recortes. La Comunidad de Madrid cuenta con más de 600.000 personas paradas que no tienen ni encuentran trabajo, es necesario un cambio de modelo productivo, abrir nuevos campos a nuevas profesiones, tener más jóvenes preparados, estamos aún por debajo de la media de la Unión Europea en cuanto a titulados medios, adultos que puedan reciclarse para otras profesiones y adultos hablen otros idiomas además del propio para poder competir con países de nuestro entorno, necesitamos de la investigación para transformar nuestra economía ¿y todo esto se va a conseguir encareciendo y dificultando el acceso a la formación profesional, a las escuelas de idiomas, reduciendo las modalidades de bachillerato, aumentando las tasas universitarias o echando a la calle a los investigadores? Es evidente que no.

Entonces cabe preguntarse si de verdad quienes gobiernan quieren que salgamos de la crisis o lo que están provocando es un alargamiento en el tiempo de la misma, que les permita cambiar el modelo de sociedad que entre todos hemos construido; en el que se respeten los derechos de las personas, en el que se haga posible que nadie caiga en la marginación, en el que los más débiles cuenten con los apoyos que necesitan para una vida digna, en el que las oportunidades no dependan del apellido de la familia, del lugar de nacimiento ni del color de la piel o del idioma materno, por otro: meritocrático, individualista, que carga sobre la persona la culpa de su “desgracia”, “el fracasado lo es porque quiere”, tener o no tener trabajo, casa, bienestar, sólo depende de uno mismo y si no lo consigue es un paria, no merece ser tenido en cuenta, ni respetado y menos aún receptor de ayuda alguna.

¡Tengamos en cuenta este cambio social que nos están imponiendo¡ Sólo desde la consciencia del mismo podemos seguir luchando porque nosotros , nuestros hijos, toda la sociedad tengamos las oportunidades que necesitamos para salir del agujero en que nos han metido.

La educación pública de calidad es la mejor opción y la más rentable a largo plazo, tanto económica como socialmente, porque es la única que garantiza la cohesión social base del desarrollo que necesitamos. Aunque no tenemos que olvidar que también los ciudadanos tenemos cosas, actitudes y valores que cambiar (no todo lo hemos hecho bien), y por ello una educación pública de calidad desde que la persona nace hasta el final de su vida es fundamental. Lo que hoy se nos ofrece es paro, empobrecimiento, división y segregación, el que puede vale y el que no ha de quedarse en la cuneta.

Lo que los socialistas queremos y por lo que luchamos es diferente: apoyo a los que lo tienen más difícil, equilibrio y cohesión social, respeto a los derechos fundamentales de las personas y una sociedad democrática en la que todos y todas incluidas participemos en los asuntos públicos, en las decisiones fundamentales y en la construcción de una sociedad moderna, competitiva, solidaria e integradora, en la que la Escuela Pública de todos y para todos sea la de mayor calidad.

Carmen Bonilla
Secretaria de Educación del PSM-PSOE