Manifiesto del PSOE por el día internacional de las personas mayores 2017

ANTECEDENTES

El 14 de diciembre de 1990, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución 45/106, designó el 1° de octubre como Día Internacional de las Personas Mayores, con la misión de dar visibilidad y concienciar a la sociedad sobre el fenómeno del envejecimiento de la población. Un año más, el Partido Socialista se suma a esta celebración, reiterando su compromiso con las personas mayores y las políticas de envejecimiento activo y solidaridad intergeneracional que mejoren la salud, la participación y la seguridad de las personas mayores, y aseguren que las generaciones futuras tengan el mismo o mayor acceso a los recursos sociales y económicos que la generación actual.

ASPECTOS DEMOGRÁFICOS

Uno de los mayores logros de la humanidad ha sido el aumento de la esperanza de vida. En nuestro país, en términos cuantitativos, la población mayor de 65 años representa en la actualidad casi el 20% del total y la dinámica demográfica apunta a que en el año 2050 representará el 35%, lo que convertiría a España en el segundo país del mundo con mayor tasa de personas mayores. Más allá de su dimensión estrictamente demográfica, este envejecimiento de la población conlleva una serie de efectos y consecuencias de diversa índole que es necesario atender desde los poderes públicos. Junto al proceso de envejecimiento demográfico, desde hace años se están produciendo profundos cambios sociológicos que afectan a las formas de vida y a la propia composición y estructura de las familias. Las personas mayores son cada vez en mayor número el soporte fundamental en el entorno familiar.

PENSIONES

Si fue el PSOE el partido que modernizó el país garantizando las pensiones que procuraban una vejez digna y aseguraban la independencia de las personas mayores, también debe ser el PSOE el partido que elimine las cargas actuales a las que deben hacer frente. En España, ocho de cada diez mayores ayudan económicamente a sus hijos e hijas y siete de cada diez proporcionan ayuda imprescindible para que vivan dignamente, pero ni las pensiones de jubilación se idearon para el mantenimiento de familias enteras, ni los mayores deben de tener la responsabilidad de la crianza de los nietos que sufren los recortes en los planes de educación o en becas.

El gran reto de los Estados modernos es el mantenimiento presente y futuro de las pensiones públicas de jubilación que, debido al desequilibrio entre ingresos y gastos de la Seguridad Social, se ve gravemente amenazado. Este desequilibrio, que tiene su causa y origen en la insuficiencia de los ingresos y no en la evolución del gasto, que se ha mantenido en niveles muy moderados a lo largo de los últimos años, afecta ya al poder adquisitivo de nuestros jubilados debido al tope establecido para el crecimiento de las pensiones. Garantizar un sistema público de pensiones dignas en el que las personas mayores no pierdan poder adquisitivo; ligando las pensiones al IPC y garantizándolas en los presupuestos, son los principales objetivos del Partido Socialista.

POLÍTICAS CONTRA LA DISCRIMINACIÓN

También, entre las prioridades del Partido Socialista está el desarrollo de políticas específicas para los mayores en riesgo de sufrir doble discriminación (en situación de dependencia, mayores LGTBI, inmigrantes…). Y como partido feminista, nos preocupa la vulnerabilidad económica y social de las mujeres durante la vejez, que trasladan la brecha salarial de la vida laboral a la cuantía de la pensión de jubilación y, en especial, el sistema de cobertura de las pensiones de viudedad. Igulamente debemos garantizar la atención a las persona mayores con discapcidad con servicios publicos adecudos a sus necesidades y asgurando la diginidad en el trato.

NUEVAS PERSPECTIVAS

El aumento de la esperanza de vida ha ido acompañado de una enorme mejoría en la calidad de la misma y por lo tanto debemos realizar políticas específicas dirigidas a que ya no sean simplemente meros receptores de pensiones públicas o cuidados médicos, sino para que sigan siendo útiles y solidarios con el entorno que les rodea. Así, continúan contribuyendo a la Hacienda Pública a través del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF), y realizan cada vez más actividades propias de un envejecimiento activo, contribuyendo a la sociedad, política, social y económicamente. Para el PSOE es imprescindible plantearse nuevos objetivos para los mayores, con la puesta en marcha de políticas que sean capaces de incorporar el activo que supone para la sociedad el conocimiento y la experiencia acumulada a lo largo de los años por estas personas. Precisamos fomentar el envejecimiento activo que tiene un doble efecto positivo. Por un lado, la sociedad se beneficia de las capacidades, el conocimiento y la experiencia que acumulan sus mayores.

Y por otro, es una inversión en salud porque contribuye a retrasar la llegada de las incapacidades y dependencias suponiendo, por tanto, la reducción del gasto sanitario y un beneficio para la sociedad en su conjunto. Las personas mayores deben empoderarse y adquirir un papel participativo, relevante y representativo en los procesos públicos de toma de decisiones. Se deben promover políticas públicas e iniciativas, desde la creación de foros, fomentando el asociacionismo o cuerpos de voluntariado que supongan una satisfacción para la persona mayor y un claro beneficio social. También es necesaria la mejora de los marcos jurídicos y administrativos que les afectan: sociales, civiles (elección de residencia, autotutela, testamento vital..), protección jurídica, por lo que proponemos la elaboración de una Ley Integral de Derechos de los Mayores, que incluya la creación de un Estatuto del Mayor que regule la revisión permanente, la garantía, la protección y la defensa de los derechos de los mayores que están contemplados en el ordenamiento jurídico español, incorporando una fiscalía centrada en la protección y defensa de sus derechos y en la persecución de los abusos, maltratos y delitos que se les infrinjan.

Asimismo, los poderes públicos deben impulsar nuevos conceptos de vivienda como la vivienda colaborativa, compartida o no, favoreciendo una forma de vida activa y solidaria. También la incorporación de las TICs para la atención sanitaria y de servicios sociales en el hogar, así como la promoción de servicios comunes de apoyo relacionados con la vida cotidiana, diseñados para personas que viven en su domicilio, pero que serán atendidas según vayan necesitando apoyos. En definitiva, el PSOE promueve sumarse al proyecto de la OMS sobre “ciudades amigables con las personas mayores”, ciudades que se comprometen en avanzar progresivamente para que el entorno sea cada día más fácil y amable, mejorar el mantenimiento del mobiliario urbano, el disfrute de espacios verdes, la limpieza, la seguridad y la accesibilidad. Crear y mantener espacios públicos de convivencia intergeneracional, evitando la creación de guetos por edades.

CRONICIDAD Y DEPENDENCIA

La cronicidad y la dependencia están estrechamente relacionadas. En la mayoría de situaciones, la dependencia sobreviene como consecuencia de enfermedades crónicas que requieren, además de servicios sanitarios, cuidados óptimos dentro y/o fuera del ámbito familiar. La atención a las personas en situación de dependencia requiere nuevos servicios sociales pero también adecuados cuidados sanitarios. Es necesario un marco específico que atienda y proteja a este colectivo, así como un protocolo de actuación, que regule los casos de abandono, desamparo y malos tratos hacia las personas mayores, en situación de dependencia y/o con discapacidad.

CONVENCIÓN INTERNACIONAL SOBRE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS MAYORES

La Declaración Universal de Derechos Humanos en su Artículo 1 indica que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. Los derechos a la libertad, a la igualdad y a la dignidad no cambian con la vejez. Sin embargo, y aunque existen numerosas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) sobre la situación de las personas mayores, las conclusiones del informe presentado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) en el 24° período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, celebrado del 9 al 27 de septiembre de 2013, indican que “a pesar de que la mayoría de los instrumentos internacionales de derechos humanos son aplicables a todos los grupos de edad, incluidas las personas mayores, ni en la redacción de los instrumentos de derechos humanos existentes ni en la práctica de los órganos y los mecanismos de derechos humanos se ha prestado la suficiente atención a una serie de cuestiones de derechos humanos que son particularmente importantes para las personas mayores. Estas incluyen, entre otras, la discriminación por motivo de edad, el acceso de las personas mayores al trabajo, los servicios de salud y la protección social adecuados, la protección contra el maltrato, la violencia y el abandono y los cuidados asistenciales a largo plazo”.

El PSOE considera que ha llegado, por tanto, la hora de una convención internacional sobre los derechos de las personas mayores a vivir libres de violencia, abuso y abandono, ya que estos derechos no están adecuadamente protegidos en el Derecho Internacional, ni en la legislación nacional de muchos países, lo que supone una “brecha normativa”. Por ello, apoya las iniciativas de la Comunidad Internacional para lograr una convención como un instrumento jurídicamente vinculante que promueva, proteja y asegure el pleno goce y el ejercicio de los derechos humanos de las personas mayores. Asimismo, reconozca que la persona, a medida que envejezca, debe seguir disfrutando de una vida plena, independiente y autónoma, con salud, seguridad, integración y participación activa en las esferas económica, social, cultural y política.